Observa bien
la naturaleza y entonces
entenderás todo mejor

Albert Einstein

La naturaleza es tan maravillosa que no sólo nos ofrece una variedad infinita de especies vegetales y materiales con las que trabajar, sino que además nos indica cómo hacerlo. Para crear infinitas combinaciones que mantengan su esencia, sólo tenemos que combinar plantas, piedras y tipos de tierra, sin olvidar estos elementos fundamentales:

Luz. Fuente de vida, dirige la ubicación de las plantas. Sombra o sol, la orientación de un jardín determinará la composición final.
Agua. Indispensable fuente de alimentación, podemos minimizar su frecuencia en los jardines xerofíticos, pero siempre está presente.
Forma. Refleja la perfección de la geometría, algo que puede observarse en el laberinto de proporciones áureas que conforman los pétalos de una rosa o en la espiral logarítmica de un nautilus.
Color. Las estaciones transforman no sólo el color de un jardín, sino también la evolución que experimentan las flores y frutos según van madurando.